quién te va a coger el teléfono
Soy Uri Pulido. No delego y no improviso.
Casi todos los que me escriben han montado algo con sus manos. Un despacho que empezó en una habitación. Una clínica donde el nombre de la puerta es el suyo. Una empresa de reformas que creció porque la gente hablaba bien de ellos.
Y casi todos llegan con la misma cara: la de quien sabe hacer su trabajo muy bien y lleva meses pagando por algo que no entiende y que nadie le explica.
A mí lo que me interesa es eso, el negocio, no la campaña. De qué vive, qué le deja margen de verdad, qué cliente le alegra el día y cuál le arruina la semana. Cuando eso lo tengo claro, lo de Google Ads es casi mecánico. Cuando no lo tengo, no hay presupuesto que lo arregle.
Por eso trabajo con pocos negocios a la vez, y por eso no delego. No es una pose: es que este trabajo, hecho bien, no cabe en una lista de tareas que le pasas a otro.
Y si veo que no soy la persona que necesitas, te lo digo. Prefiero perder un cliente que perder la mañana los dos.